Os traigo un nuevo extra-ball con una lectura sobre estoicismo. en este caso he adaptado un texto del Enchiridion o Manual de Epicteto

Epicteto (35 d.C – 135 d.C.)
Fragmento adaptado por Marc Alier  A partir de 

Enchidion ó Manual de Epicteto, Traducido en Castellano é Ilustrado,Don José Ortiz, Presbitero. Valencia 1811. 

Enchiridion or Manual of Epictetus Trranslated from de Greek, Carefully Corrected. Robert Uriz, Glasgow 1766. 

Resumen : 

La felicidad y la libertad empiezan por la clara comprensión de esto: que algunas cosas están bajo nuestro control y otras cosas no. Sólo al aceptar esta regla fundamental y haber aprendido a distinguir entre lo que podemos controlar y lo que no, podremos conseguir paz interior y ser eficaces en el exterior.

 

-1-

Algunas cosas están bajo nuestro control y otras cosas no. Entre las cosas que podemos controlar están nuestras opiniones, nuestras aspiraciones, nuestros deseos y aquello a que tenemos aversión. En definitiva todo aquello que depende de nuestros actos. 

Fuera de nuestro control están cosas como el tipo de cuerpo que tenemos, si somos ricos o pobres o nuestro estatus en la sociedad. Todo aquello que no depende de nuestros actos. 

-2- 

Las cosas que están bajo nuestro control son libres en su naturaleza y no nos pueden ser prohibidas ni arrebatadas. Y por ello nos son propias. Pero las cosas que no están bajo nuestro control son efímeras, esclavas de los caprichos del azar y de las acciones de los demás. Nos son ajenas.

-3-

Recuerda que si confundes las cosas que escapan a tu control con las cosas que puedes controlar, o si intentas tratar los asuntos ajenos como nos fueran propios, tus esfuerzos se verán desbaratados y te convertirás en alguien  frustrado, ansioso y criticon. 

Si distingues bien entre lo que te es propio, lo que tu puedes controlar y eres libre de hacer, respecto de lo que te es ajeno y escapa tu control, entonces nadie te podrá apremiar o estorbar, no te quejaras de nadie, no te forzaran a hacer nada que tu no desees, nadie te causará daño, no tendrás enemigos ni padecerás calamidad alguna. 

– 4 –

Siendo tantas las cosas que deseas, ten presente que para conseguirlas debes ser paciente; y que es posible que algunas cosas no las consigas nunca, y otras las debas posponer para otro momento más propicio.

Mas si persigues cosas como el poder o la riqueza a costa de todo lo demás, quizás no consigas nada precisamente a causa del deseo de dichas cosas, y sin duda perderás aquello que te puede dar la felicidad y la libertad. 

 – 5 –

 

Cuando se te presente una cosa desagradable o adversa, considera que sólo se trata de una ilusión, y no es en realidad lo que aparenta ser. Después examínalo con las reglas que tienes: ¿puedes hacer al respecto? ¿O consiste en algo que no depende de tu albedrío? Y si resulta que resulta ser algo sobre lo que no tienes poder, debes estar preparado a decir que no te concierne.