Tengo experiencia y conocimiento, ¿soy un experto?

Sergi Perucho Anime

Cada vez que oigo la frase “No tengo nada que ofrecer”, me estremezco. ¿En serio que es posible que nadie tenga nada que ofrecer? En mi humilde opinión, pienso que se creen que no tienen algo que ofrecer. Detrás de esta frase negativa inicial se esconden inseguridades, miedo a hacer el ridículo, miedo al rechazo o sencillamente pensar que a nadie le puedan interesar las propias pasiones o pasatiempos. Vuelvo a estremecerme.

Estoy más que convencido que todos ocultamos algo de valor para otros, aunque podamos sentirnos no correspondidos. Y ello es fruto de la experiencia y el conocimiento previo. Precisamente de esto trata la expertise, de ganar experiencia y conocimiento, sumarlo y conseguir algo único, apreciable y de valor para otros. Pero hay que compartirla.

Puedo poner un sinfín de ejemplos de expertise chorreante por internet, pero solamente pondré uno de ellos y dos vivencias propias.

Un ejemplo de expertise con final feliz que podemos encontrar por internet nos viene de manos de Paul. Él es un creativo que por hobby crea modelos de coches hasta el más mínimo detalle a partir de papel, y además los publica en su blog. El siguiente vídeo muestra su historia y como su expertise llegó a cautivar al equipo de Fórmula Uno de Red Bull hasta tal punto que lo ficharon en el equipo de ingenieros.  

La primera de las vivencias personales de las que quiero hablar trata de la iniciativa de Sergi Perucho, nuestro gran técnico del podcast, que también tiene mucho que ver con la expertise. En el anterior programa y fuera de micros comentaba con Sergi su pasatiempo por las figuras Anime/Manga y videojuegos. Sergi estaba convencido de que su pasatiempo no tenía interés alguno para nadie. Minutos después de conversar e intercambiar algunas ideas, él mismo me comentaba que haría unos vídeos de unboxing de las figuras, que la idea de aportar valor a otros le parecía interesante.

¿Por qué ese cambio tan repentino de opinión? Analicemos. Sergi colecciona este tipo de figuras, pero no es el único que lo hace, existe un mercado en el que una marca las vende y promociona. Lo que no hace la marca es aportar más valor que la figura en sí. El interés que puedan tener por Sergi tampoco vendrá dado por el unboxing. Pero sí que van a valorar su alto conocimiento acerca de las figuras, el trasfondo de las mismas y su experiencia en cómo conseguirlas mediante proxies, buzones fuera del país, subastas, segunda mano… ¡Esto es expertise!

Mi otra vivencia personal tiene que ver con la música, algo que ya parece un clásico entre las entradas de Zetatesters. En su post, Marc me ha dejado buen sabor de boca con sus palabras acerca de sus andaduras por el mundo de la música, el guitarreo (eléctrico) y grupos de rock duro. Oírlo para mí ha sido una oportunidad para retroceder en el tiempo y revivir todo aquello que disfrutamos juntos, e incluso todo lo que gracias a ese segundo grupo de música me permitió disfrutar. Lo siento Marc, tú no fuiste el primero.

Personalmente me considero bajista con corazón de guitarra. Mi primer grupo de música fué un dúo con Coke, el primo de Marc. Coke es guitarrista, ergo alguien tenía que ser el bajista. Así que, dispuesto a probar una nueva experiencia, me compré un bajo (¿dónde estás Willie Brown?) y me lancé a una aventura que me llevó a tocar con 5 grupos de música a la vez y a hacer dinero, que nunca toqué (siempre reinvertíamos en mejoras).

Resulta que como bajista relucía mi forma de hacer slaps y doble-thumbs, técnicas que no todos dominaban en mi nivel amateur. Incluso hacía solos, cosa más rara aún en los bajistas de mi status. No obstante, nunca me dí cuenta que esta habilidad, por cierto trabajada con hábito y mucho sudor, le podía parecer interesante a muchos otros. A mi me costó lo mío llegar a ese nivel personal, pero sarna con gusto no pica. Fué esa experiencia ganada que me hizo ser valorado por tantos grupos.

Caigo en la cuenta que con todas las experiencias anteriores puede que no haya respondido al título de la entrada. Dejadme hacer una última reflexión. En todos los tres ejemplos expuestos los protagonistas pueden o podían aportar algo de valor para aquellos con menos experiencia o conocimiento. ¿Esto les convierte automáticamente en expertos?

Claro está que siempre habrá alguien con más conocimiento, o sencillamente que tenga más peso mediático. Pero para aquellos que podamos ser una referencia, desde mi humilde opinión, seremos expertos. Cada uno que lo cuantifique como quiera.

Moraleja: Busca en ti lo que tienes para ofrecer y no dudes en compartirlo, quizás eres un Paul en potencia. Como bien dice David Baldacci “Los que tienen experticia les gusta compartirla. Eso es de naturaleza humana”. Solamente se trata de olvidarte de tabús y manías, sacarlo a relucir y verás que hay más de uno correspondido.